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Año XXXVIII | Edición 406 - Julio 2006 | Argentina
  NAUTICA  
  La luz del futuro  
  Comenzó por ser utilizado en astronáutica y aviación, pero sus ventajas lunínicas y el bajo consumo hacen que ya se extienda en infinidad de actividades, inclusive la náutica.  
  Texto: ERNESTO SAIKIN y LOLY BASOVNIK Fotos: E.S. y CEDOC WEDEKEND  
     

Cuando la necesidad es economizar energía eléctrica se tiende a reducir el consumo disminuyendo la potencia de lámparas y tubos. Pero esto hace mas dificil la visión, puede provocar dolores de cabeza, fatiga de la visión y hasta accidentes por mala iluminación. Empresas como Osram y Philips desarrollaron la tecnología Dulux que logra no sólo prolongar la vida de la lámpara a más de 12.000 horas sino también un ahorro energético del 70%. Pero en esta vertiginosa carrera por reducir el consumo energético lo más reciente son los leds, que ofrecen todo el espectro visible de colores y una eficiencia lumínica superior a la de las lámparas incandescentes. Hoy los encontramos en carteles luminosos, señalización de altas torres, automóviles y en la tecnología celular. La fórmula es ideal: reducción de consumo y gran poder lumínico.
Muy difícilmente un led llegue a quemarse, aunque sí puede sufrir cortocircuito o abrirse como un fusible e incluso explotar si circula una elevada corriente. En condiciones normales sólo pierde un 5% de luminosidad por año y recién cuando está por debajo del 50% de su brillo inicial, se dice que ha llegado a su fin. Calculando que en un año hay 8.760 horas, un led de alta luminosidad tiene así una vida útil de más de 10 años funcionando todo el día. Por eso es fundamental elegir una lámpara de leds fabricada con circuitos reguladores de corriente para aprovechar al máximo su durabilidad.
El led tiene varias ventajas respecto de las lámparas incandescentes comunes, incluso con los tubos fluorescentes. La primera, como dijimos, es su vida útil. Una lámpara del tipo bipin o dicroica de 35 watts tiene una duración de 2.000 horas, mientras que el led está en las 100.000. Esta característica hace que no sólo cambiar una lámpara deje de ser una rutina preocupante, sino que brinda una gran seguridad en la señalización de la embarcación.

Además, su luz tiene mucha mayor penetración en condiciones de niebla o baja visibilidad. Esto se debe a que con las lámparas comunes el color está dado por el acrílico del artefacto; en cambio, en el led el color lo genera el propio foco y emite, por sus propias características, la mayor parte de la luz hacia el frente en lugar de desparramarla en 360°. Por eso es más penetrante y logra mayor alcance lumínico. Y todo esto con bajo consumo. Una lámpara bipin de 35 w se puede reemplazar por una Nautiled con un consumo de apenas 2 watts. La autonomía del banco de baterías se multiplica por 15 o más. Esto es una gran ventaja cuando se hacen largas navegaciones o cuando se permanece fondeados al borneo por varios días. Una luz de fondeo viene equipada con una lámpara de 10 w, lo que genera un consumo de 0.9 A/h; reemplazarla por una de leds demandará 0.12 A/h. Lo habitual en un fondeo es tener la luz encendida de las ocho de la noche hasta las ocho de la mañana. En ese caso con lámpara común insumiría 11 Amper, mientras que con led no pasaría los 1.5 A.
Por otra parte, las lámparas incandescentes desperdician el 95% del consumo en generación de temperatura, y 5% en la emisión de luz, mientras que el led no genera calor, ya que está compuesto por emisores de estado sólido y no por incandescencia de un filamento. Este punto de la temperatura tiene una serie de beneficios tanto en el confort como en la seguridad. Todo navegante sabe el calor que se sufre en verano cuando se encienden las luces interiores de una embarcacion pequeña, o en los cruceros donde suele haber más dicroicas que en un departamento de tres ambientes. Además, alrededor de estas lámparas se forma un círculo negro producto de la temperatura y la estática generada por ella. Desde el punto de vista de la seguridad, las dicroicas tiran parte de la temperatura hacia atrás, es decir, dentro del espacio que queda entre la cubierta y la contracubierta, que por lo general no es mucho. Si tomamos en cuenta que estamos hablando de embarcaciones que son de fibra, no es algo que dé mucha tranquilidad el tener focos que generen más de 200° centígrados. Con respecto a los tubos fluorescentes, éstos duran mucho menos y generan interferencias en el VHF y en el BLU. Y en este último torna la comunicación casi imposible.
Pero también habrá que tener en cuenta precios. Un led está en el orden de los $ 60, mientras que una lámpara incandescente de 100 w cuesta $ 2, un Dulux de 20 w $ 9, y un fluorescente de 20 w, $ 3,50 más $ 15 de balastro, arrancador y zócalo.

 

     
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